Del suelo a la silla: por qué nunca más volveré a acampar sin sentarme
Hay cosas que se aprenden haciéndolas mal
Sentarme en un prado húmedo durante tres noches porque pensé “una piedra también sirve”, fue una gran lección
Me dolía la espalda, tenía la ropa mojada y estaba de mal humor
Al tercer día compré una sencilla silla de camping plegable
Y de repente todo cambió
