La mejor sopa que he cocinado al fuego.
La mejor sopa que he cocinado al fuego
Octubre, viento, niebla. Me senté junto al fuego con las manos alrededor de la taza caliente. Frente a mí había una olla de hierro fundido llena de patatas, cebollas y tocino ahumado: eso era todo lo que llevaba conmigo. Esta se convirtió en la mejor sopa de mi vida.
Pon todo en la olla, vierte agua y cuelga sobre las brasas. Sin receta, sin plan, sólo sentimiento. Mientras hervía a fuego lento, me quedé sentado mirando el fuego y dejando que el día se desvaneciera. Sin móvil, sin música, sin distracciones. Sólo el crepitar del fuego y el olor a tocino ahumado.
Por qué era el mejor
Sin plato gourmet, sin cocina estrella. Pero en ese momento, en el viento, el frío y el silencio total, fue la mejor comida que he probado en mi vida. No se trata de recetas complicadas. Se trata de la combinación de fuego, aire fresco y el conocimiento de que tú mismo has creado esta comida.
La próxima vez que te sientes junto al fuego: lleva una olla de hierro fundido, ingredientes sencillos y, sobre todo, tiempo. El resto ocurre por sí solo.
